10 Oct ¿Por qué perdemos la noción del tiempo cuando bailamos?
La música, el movimiento y la atención pueden modificar nuestra percepción del tiempo. Por eso, una noche en la pista de baile parece durar mucho menos de lo que marca el reloj.
Imagina que son las 11 de la noche. Llegas a un club, escuchas la primera canción, te lanzas a la pista de baile y te pones a bailar. El DJ mezcla, el bajo retumba, las luces destellan y poco a poco se va creando la atmósfera. Cuando vuelves a mirar la hora, ya son las 3 de la mañana. ¿En qué momento han pasado 4 horas?
Esta es una experiencia habitual en la gente que acude a los clubes y festivales. Es una sensación de que el tiempo se pasa más rápidamente cuando la música nos envuelve, el cuerpo sigue el ritmo y nuestra atención se centra en la pista de baile. Pero no es solo una impresión subjetiva, la investigación científica sobre la percepción del tiempo ha comenzado a descubrir que la música y el movimiento pueden influir en nuestra percepción de cómo pasa el tiempo. ¿Pero qué pasa por nuestro cerebro cuando bailar se vuelve más importante que mirar el reloj?
Cuando la atención deja de estar en el reloj
La percepción que tenemos del tiempo no funciona como un cronómetro exacto. Depende, entre otras cosas, de cómo dirigimos la atención y de lo que estamos haciendo. Así, si esperamos en una cola en la que no tenemos nada en que distraernos, el tiempo puede ser interminable; al contrario, cuando estamos concentrados en una actividad que disfrutamos, podemos estar mucho tiempo sin preguntarnos cuánto ha pasado.
Algo similar sucede en la pista de baile. La atención se reparte entre la música, el movimiento, las luces, las personas y las sensaciones que tenemos; si estamos completamente inmersos en ella, vamos a prestar menos atención al tiempo que pasa.
Un estudio que fue publicado en la revista Attention, Perception, & Psychophysics en el año 2021 a cargo de Wöllner y Hammerschmidt (1) encontró que hacer una tarea motora al ritmo de música puede reducir la percepción de la duración de ese estímulo musical. Los resultados también mostraron que cuando estamos ocupados siguiendo el ritmo de la música con el cuerpo, podemos tener la sensación de que el tiempo pasa más rápidamente.

El ritmo sincroniza al cuerpo
Bailar no es sólo escuchar música, es una actividad que da lugar a una serie de acciones físicas donde el cerebro y el cuerpo son capaces de coordinar movimientos con patrones sonoros.
El bombo, las percusiones, el bajo y los cambios en los ritmos marcan referencias que nuestro aparato auditivo puede ir anticipando. De esta manera, dejamos de procesar un golpe aislado y empezamos a percibir un patrón ininterrumpido.
En la música electrónica de baile, esta relación es especialmente interesante. Un track de house, de techno o de indie dance puede presentar una base rítmica constante que se mantiene así durante varios minutos y va introduciendo cambios en las melodías, las texturas o la intensidad. El cuerpo encuentra una referencia constante a la que retornar; podemos seguir con los pies el bombo, mover los hombros con las percusiones o anticipar la llegada de un cambio en la música, entre otras posibilidades.
La investigación en el ámbito de la sincronización entre el movimiento y la música, realizada también por Wöllner y Hammerschmidt (2) publicada en 2020 en el journal Music Perception, apoya la idea de que participar activamente en el ritmo puede alterar la percepción de la duración. Esto no implica que todos los ritmos produzcan el mismo efecto, sino que nuestra relación física con la música puede influir en cómo experimentamos el tiempo.

La música crea una experiencia emocional
No todas las noches parecen tener la misma duración, incluso cuando sí la poseen. Una charla emocionante, una canción que llevamos meses esperando escuchar o la llegada de una explosión repentina en un festival pueden variar incluso la manera en que sentimos el paso del tiempo.
La música manipula nuestro estado de ánimo y nuestro nivel de excitación. Un subidón en la energía de un track, una línea de bajo que entra justo en el momento indicado o la melodía que tanto queríamos llegar a reconocer pueden hacer que una determinada experiencia se torne especialmente intensa.
Otro estudio publicado en Frontiers in Psychology en 2013 a cargo de Droit-Volet, Ramos, Bueno y Bigand (2) analizó cómo el tempo musical y las características emocionales de la música pueden modificar nuestra percepción del tiempo. Sus hallazgos demostraron que tanto la velocidad de la música como la valencia musical (la cualidad emocional que indica si una pieza o fragmento musical se percibe como positiva o negativa) alteran nuestras estimaciones temporales. Esto ayuda a explicar por qué un determinado pasaje de la noche puede llegar a sentirse tan diferente de otro. Sin embargo, la emoción no hará que el tiempo fluya de forma más breve, y sus efectos dependerán de las correspondientes circunstancias, y también de cómo midamos la percepción temporal.

El reloj sigue avanzando, nosotros dejamos de mirarlo
No existe una única explicación que nos ayude responder por qué al bailar perdemos la noción del tiempo. Interviene la atención, la sincronización movimiento-música y las emociones. La música electrónica es un entorno muy propicio para tener en cuenta esta relación: ritmos continuos, variaciones lentas, desarrollos largos, así como tensiones que pueden mantenernos inmersos durante horas.
Y si bien es cierto que la pista se vive de una manera diferente de persona a persona, probablemente los y las que hemos estado en una pista hemos vivido también esa misma sorpresa al mirar la hora cuando un set nos ha mantenido inmersos. Quizás la pregunta no solo sea por qué la música logra que perdamos la noción del tiempo, sino también qué tiene la música para que durante un tiempo determinado dejemos de medirlo.
REFERENCIAS
(1) Wöllner, C., Hammerschmidt, D. Tapping to hip-hop: Effects of cognitive load, arousal, and musical meter on time experiences. Atten Percept Psychophys 83, 1552–1561 (2021). doi: https://doi.org/10.3758/s13414-020-02227-4
(2) David Hammerschmidt, Clemens Wöllner; Sensorimotor Synchronization with Higher Metrical Levels in Music Shortens Perceived Time. Music Perception 11 March 2020; 37 (4): 263–277. doi: https://doi.org/10.1525/mp.2020.37.4.263
(3) Droit-Volet S, Ramos D, Bueno JLO and Bigand E (2013) Music, emotion, and time perception: the influence of subjective emotional valence and arousal?. Front. Psychol. 4:417. doi: https://doi.org/10.3389/fpsyg.2013.00417

Dj y productora musical, label manager, locutora y productora de radio, diseñadora gráfica y web, periodista musical. :: www.veronicaelton.com
